La textura cremosa y helada y el intenso sabor del café garantizan que te revitalizarán. Además, no es tan complicado de hacer como parece.
Aquí tienes una receta básica de semifreddo de café:
Semifreddo de café
Ingredientes:
500 ml de nata fría (cuanto mayor sea el contenido en grasa, más cremosa será)
150 g de leche condensada (azucarada)
2 espressos dobles (aprox. 100 ml de café fuerte, preparado y enfriado) O 2 cucharadas de café instantáneo en polvo disuelto en 100 ml de agua caliente y enfriado
2 yemas de huevo
50 g de azúcar
1 cucharadita de extracto de vainilla
Opcional: una pizca de café instantáneo en polvo para decorar, chispas de chocolate.
Preparación:
Base de yemas de huevo: En un recipiente resistente al calor, mezcle las yemas de huevo y el azúcar.
Hervir agua en una cacerola pequeña. Coloque el recipiente con las yemas de huevo sobre el agua hirviendo (sobre vapor), asegurándose de que el fondo del recipiente no toque el agua. Batir las yemas de huevo y el azúcar continuamente durante aprox. 5-7 minutos hasta que la mezcla se vuelva más ligera y espesa. Retirar del vapor y agregar el extracto de vainilla. Déjalo enfriar completamente.
La mezcla de café: Si utilizas espresso fresco, éste ya está enfriado. Si utiliza café instantáneo, disuélvalo en agua caliente y déjelo enfriar por completo.
Montar la nata: En un bol grande, batir la nata fría hasta que se formen picos firmes.
El montaje: Incorporar con cuidado la mezcla de yemas de huevo enfriada a la crema batida.
Añade el café enfriado (espresso o instantáneo) y la leche condensada. Mezclar suavemente hasta que quede suave.
Dar forma y congelar: Verter la mezcla de café en un molde para pan alargado (de unos 20×10 cm), que previamente habrás forrado con papel de aluminio (para poder desenvolverlo fácilmente).
Cubra la parte superior con film transparente y colóquelo en el congelador durante al menos 4 a 6 horas, pero es mejor congelarlo durante la noche.
Presentación: Sacar el semifreddo del congelador aprox. 10-15 minutos antes de servir para que se ablande un poco y sea más fácil de cortar. Vuelque sobre un plato para servir, retire el papel aluminio y corte en rodajas.
Decoración (opcional): Al momento de servir, puedes decorar con un poco de café instantáneo en polvo, chispas de chocolate, cacao en polvo o incluso un poco de crema batida.
Consejos y variaciones:
Sabor a café más fuerte: Si desea un sabor a café más intenso, agregue una cucharadita de café instantáneo en polvo a la mezcla de yemas de huevo o crema.
Versión de chocolate: puedes mezclar chocolate negro derretido o cacao en polvo con la mezcla.
Con licor: Un poco de licor de café (por ejemplo Kahlúa) u otro licor dulce combina muy bien.
Con frutos secos: También se pueden añadir a la mezcla nueces o almendras picadas para conseguir una textura crujiente.
Moldes personalizados: También puedes utilizar moldes para muffins o moldes de silicona para porciones más pequeñas.